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Médico
gastroenterólogo, empresario, amante de los animales, ahijado del
recordado hípico venezolano Vittorio Catanesse, ejemplo de trabajo y
dedicación, Matteo Meo Pollino es el pionero, principal promotor y
propietario del nuevo Hipódromo que pertenece al sistema nacional
mutualista de Hipódromos y el Sistema Nacional de Juegos y Apuestas
Hípicas: “Rancho Alegre”, con una pista de carreras de 1800 metros de
arena completamente natural, una primera tribuna para 2000 personas y un
Jockey Club.
Se inició en el mundo hípico desde muy
joven, y nos comentó, “mi padrino me regaló un caballo lo llevé al
hipódromo que existía antes. Así empecé, luego me regalaron 4 yeguas y
comencé con la cría y poco a poco fui creciendo. Ahora tenemos 110
yeguas madres, más de 50 caballos cuarto de milla, unos cuantos cuarto
de millas importados de carreras y estamos haciendo los cruces con los
caballos purasangre”.
Entre las atracciones que brinda este
naciente óvalo hípico, se puede disfrutar de un abanico de
entretenimientos que reúne a toda la familia venezolana, pues presenta
un espectáculo hecho por y para niños. Igualmente, tiene una cancha de
western, y barriles y poste. Cuenta además con un mini zoológico
impulsando así el fomento de la naturaleza, la arborización, como el
programa “Árbol” del Gobierno Nacional. “Cada jinete siembra su árbol en
Rancho Alegre”, agregó Pollino.
Este reconocido empresario, también se ha
dedicado de lleno a la cría y a la beneficencia pública. Fundó además
una escuela de jinetes y en este hipódromo laboran aproximadamente 60
funcionarios en diversas áreas y 70 jinetes. Afirma, “la idea es
proveerles de herramientas para su defensa en un futuro. Apoyarles en
estudios en otras áreas y espero fundar una Escuela de Preparadores y
Herreros, necesaria para el mejoramiento de la actividad hípica”.
¿Que significa para usted que la
Superintendencia le haya otorgado la licencia para operar Rancho Alegre?
Para nosotros es oxigenar casi cuatro años
de trabajo con recursos propios. Estábamos asfixiados. La hípica de
Guayana va a resucitar con mucha fuerza porque es esa mano amiga que
necesitábamos, orientadora y supervisora y estamos dispuestos a hacer
una hípica de altura, a proporcionar un mayor número de empleos, a
fomentar la cría en el Estado Bolívar. Nuestro propósito es impulsar la
hípica. Con este apoyo de la SUNAHIP estamos muy agradecidos. Creo que
el hipismo, en máximo dos años va a estar a niveles internacionales.
¿Cuáles son los principios que rezan
para emprender esta empresa?
La palabra clave es transparencia, que sea
un deporte donde se pueda jugar y que sea un deporte familiar. Trajimos
40 ponnys de Brasil para que los niños participen. El hipismo tiene que
ser un espectáculo familiar, de esparcimiento como en otrora. Hay que
aprovechar los espacios y dar una educación agropecuaria, por eso es que
queremos incorporar también carreras de cuarto de millas que son los
caballos que se necesitan para la producción agropecuaria, la idea
nuestra es fomentar mini zoológicos, afianzar el turismo, promover
intercambios internacionales y que participen caballos del resto de los
hipódromos del país.
¿Hacia dónde se dirige Rancho Alegre?
En primer lugar, queremos reforzar la cría
del caballo en todas sus partes, sea del purasangre, del cuarto de
milla, el caballo árabe. Uno de los proyectos es incorporar carreras de
caballos árabes de 3000 metros de distancia. Estamos buscando hacer una
caballada para hacer un espectáculo de altura con estos purasangres.
Además, los caballos cuarto de milla y los caballos árabes sirven para
la agropecuaria y nosotros estamos integrando algo que no tenía el
hipismo, porque esta práctica de alguna manera excluye a quienes tienen
caballos de cuarto de milla o de coleo, y queremos que esos otros
aficionados se acerquen a este amplio deporte porque la intención es
hacer del hipismo un espectáculo en todas sus diversidades.
¿Cuál es su mayor anhelo ahora
que este Hipódromo pertenece al Sistema Nacional Mutualista?
Exhorto a todos los hípicos
venezolanos, en especial a los de Guayana, a que visiten Rancho Alegre,
que participen, que necesitamos gente que aporte ideas, profesionales
destacados, para hacer del hipismo una bandera nacional. Nosotros
queremos hacer de Guayana el Kentucky de Venezuela.
SUNAHIP cumpliendo con el fortalecimiento
de la industria hípica nacional
El Superintendente Héctor Dávila, entregó
la licencia de operación del Hipódromo Rancho Alegre, con el fin de
ampliar las posibilidades de esta actividad y fortalecer el hipismo en
todo el territorio nacional, “la idea es que Rancho Alegre se convierta
en un hipódromo modelo, transparente, pues está naciendo”. Agregó,
“todos los caballos que corran en el Hipódromo Rancho Alegre, tienen que
ser registrados en el Stud Book. Nosotros como Superintendencia tenemos
que llevar un registro genealógico de los equinos para cumplir con lo
que reza el Decreto 422 y con las normativas internacionales de carreras
de caballos”.
Prensa SUNAHIP/
Roviegny Colmenter.
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